En estos días he estado rotando en el área de oncología de un conocido hospital infantil de mi ciudad, sinceramente ha sido una de las experiencias más fuertes de mi vida y al mismo tiempo me ha permitido reflexionar bastante sobre el papel de las mujeres como madres, como cuidadoras y como usuarias. Esta ocasión escribiré de las dos primeras.
Imaginen la escena, pasa Fanny a tomar los signos de una de las bebés, la mamá estaba dormida sobre la cuna, la bebé casi saltando de la misma; saludo y le pido ayuda para que la niña se quedara quieta, N. más dormida que despierta medio sostiene a la niña, medio vuelve a dormir, se nota cansada, bastante.
Le pregunto ¿Fue mala noche?, me mira y despacito me dice "Tuve fiebre, me siento mal" ¿Van a venir a cambiarla? "No, nadie viene, todos trabajan, yo me quedo" me respondió, terminé de tomar los signos de la bebé y le dije "Ya terminamos, duerma otro ratito, regreso después".
Pasó un rato, entonces llega otra enfermera y me dice "Ya viste a la mamá? Voy y la encuentro con los pies arriba de la cuna! Le dije que los bajara." No pude evitar mirarla feo y decirle "Se siente mal, tuvo fiebre anoche y nadie vendrá a cambiarla." La enfermera cambió de cara, se quedó callada y con un gesto como de culpa se dio la vuelta, caminó hacia la cuna de la bebé y le dijo a N. "Puede ir a la farmacia similar de aquí cerca, que la revisen y la receten, si no tiene dinero para la consulta ahorita le decimos a un médico para que la recete y si podemos la surtimos del mismo medicamento del servicio", la señora N aceptó, fue por la receta, se le dio medicamento, durante la mañana se sintió mejor.
Otro caso. Me llama la mamá de uno de los niños que había estado teniendo picos febriles toda la mañana pero que ya estaba estable y me dice "¿Puedo bajar a desayunar rápido Fanny? Te encargo a S, regreso rápido". Bajó a desayunar, yo estuve vigilando al niño, de pronto se acerca uno de los residentes y me dice "¿y la mamá?" "No está, bajó a desayunar" le respondí, hizo un gesto de enfado, bufó "Necesito una firma, siempre se van cuando uno necesita la firma" lo miré y le dije "Es urgente?" "No, puedo ir con otro paciente mientras llega", se dio la vuelta y se fue. A. regresó 5 min después, sinceramente creo que sólo bajó y aspiró la comida, se sentó y cuando la mamá vecina le dijo "Necesitaban tu firma" se asustó, me preguntó si era urgente, le dije que no pero eso no la calmó, corrió por el médico. No volvió a levantarse de su silla al menos en todo mi tiempo ahí.
¿Qué se espera de las mujeres que cuidan a sus hijos en las áreas oncológicas? Por lo visto se espera que no se enfermen, se espera que sean fuertes no sólo físicamente, también mentalmente, se espera que no se alimenten, que no se tomen 10 o 15 minutos de descanso, se espera que estén ahí cuando necesitas que te firmen un papel que bien puede esperar.
Te dicen cosas como "Yo lo cuido porque mi esposo trabaja" ¿Quién les ha dicho que cuidar a sus hijos no es trabajo? Todos. Pero sí, sí es trabajo permanecer ahí, sí es trabajo cuidar a un niño 24 horas, sí es trabajo lidiar con médicos groseros y enfermeras inhumanas. Sí es trabajo ver a tu hijo, alimentarlo, cuidar que la enfermera administre sus medicamentos en los tiempos requeridos, mirarlo dormir cuando tú quisieras hacer lo mismo, confortarlo y a parte buscar la manera de pasar esas 24 horas sin volverte loca.
¿En qué pinches piensa ese médico que le recrimina por haber tomado 10 minutos para desayunar que coincidieron con la mentada firma? ¿En qué piensa la enfermera que en lugar de enterarse de la situación la juzga primero? La respuesta es sencilla, no pensamos.
De los 13 pacientes de la sala todos estaban bajo el cuidado de una mujer, la mayoría excepto 1 eran las mamás de los mismos y, el caso en el que la mamá no era la cuidadora recuerdo que me dijeron "es que su mamá no puede venir porque también está mal" así, como si el hecho de que ella no estuviera ahí fuera vergonzoso, fuera algo que se debía justificar aunque no hubiese sido preguntado.
No, ser madre no te convierte en el modelo de sacrificio, de abnegación, de dar todo por todos. No podemos seguir esperando y presionando a las mujeres para que en estas situaciones se vuelvan de piedra, no lloren, no sientan, no coman, no duerman, no se distraigan. Si bien la situación es difícil debemos entender que ellas tenían una vida antes de que sus hijos enfermaran, una rutina y todo se afecta con procesos como estos ¿Hasta dónde estamos dispuestos a interesarnos? ¿Hasta cuándo seguiremos presionando y conservando la idea de que la maternidad significa sacrificio? ¿Hasta cuándo?
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