miércoles, 25 de febrero de 2026

Futuro.


Pensé en el futuro, en ti saliendo con alguien, en ti enamorada de alguien más y la sola idea me aturdió. 
El pensamiento viene desde mi ego, con una voz que me dice ¿por quién vas a cambiarme? ¿Con quién vas a decidir ser feliz? Siempre creí que nos pertenecíamos, que yo era tuya y tú eras mía, que pasara lo que pasara siempre sabríamos cómo volver. 
Soy ilusa, una soñadora enamorada del amor que no entendió que para que eso ocurriera debía haber disposición. 
Quizá reaccioné demasiado tarde para recuperarte y entender el daño que te hice pero fue el momento adecuado para mí, quizá me dañé lo suficiente para entender que no era feliz. 
No es que hayas hecho las cosas mal, tal vez yo necesitaba otro tipo de amor y aunque me repito todos los días que tú eres suficiente para alguien más me aterra la idea que esa persona no soy yo, quería que me eligieras, que siguieras apostando por mí. Y lo hiciste tantas y tantas veces que al final la cuerda se rompió y fue más fácil dejar de intentar.
Te vi en la fotografía, con tu sudadera rosa y un anillo en tu dedo, puta madre, lo primero que pensé fue en quien te lo dio, en quien piensas cuando lo ves y sentí celos, enojo y tristeza. 
Aún en mí existía la idea que volverías, el sueño errático de que un día te darías la vuelta y me mirarías de nuevo. Antes de irme del departamento te dije que esperaría hasta noviembre, que sí me buscabas entonces quizá yo podría intentarlo, yo quería esperarte, pero dijiste que yo no querría volver; hoy sé que quien no dará la vuelta serás tú.
Ojalá seas feliz, dice la canción que ojalá encuentres lo que yo no supe darte aunque yo te haya dado de todo, ojalá que encuentres personas más buenas y que te olvides que existo, te adoré, te perdí, ya ni modos. 
Ojalá puedas volver a amar tan bonito como me amaste a mí, que vuelvas a sentir esa emoción en tu estómago, esa ilusión de verla, de salir con ella, ojalá te enamores tanto tanto que tu corazón se reparé y seas feliz. 
No quiero culparte, no quiero culparme, pero duele tanto que quizá enojarme contigo sea necesario para poder continuar y no aferrarme a la idea de ti.
Sé feliz amor bonito, sé feliz y no mires atrás.

No hay comentarios:

Publicar un comentario