Te soñé conmigo en una casa, ibas a buscarme, en mi sueño me visitabas porque Xchell te había dicho que estaba triste; me decías que estabas bien, yo te veía feliz, tranquila y te hice la pregunta con la que me dormí anoche en la cabeza ¿me extrañas? A lo que respondiste “A veces, a veces me pregunto por ti pero me aguanto, puedes ser maravillosa pero decido no llamarte.” En el sueño te acercabas a mí, te pedí que te quedaras y hablábamos, luego salíamos a caminar por las calles cercanas, había paisajes muy bonitos, montañas y el cielo azul. Me besaste y dijiste que todo estaría bien, pude sentir tu abrazo, el calorcito de tu cuerpo, entonces Cyn abrió la puerta, desperté y todo se fue al carajo.
Otra vez estoy aquí, en mi cama, con el tobillo fracturado y sola.
Ya no quiero llorar, ya no quiero extrañarte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario